Nací, me crie, deambulé, viví y seguramente moriré entre dos orillas. Sí, las dos orillas del Mediterráneo que separan mi país de origen y mi país de adopción. Por ello, yo no me desligo de ninguna de estas dos patrias. Para mí, ambas son una bendición… Conozco las virtudes de la una y de la otra…, sus historias, sus pecados, sus bondades, sus generosidades, sus valentías, como la tacañería de algunos que las forman y, a pesar de las diferencias que podemos encontrar entre ambas, que son muchas, me quedo con las dos. No podría preferir la una a la otra, ni destacar una sobre otra. Para mí, la una es una prolongación de la otra y por ello amo a las dos...
En este libro el público lector encontrará alegrías y tristezas, ánimo, valentía y cobardía, extravagancias, sueños y anhelos. A los personajes que se describen o cuyas vivencias se relatan, les sobra valor, bondad y generosidad. Todo es porque, a una y otra orilla de este Mediterráneo que nos abraza, la vida se hace cada vez más confusa, espinosa y hasta insoportable y dura. Por tanto, la vida debe asumirse con sabiduría y reflexión, pero también con firmeza, paciencia y confianza en el futuro.
Mohamed Lemrini El Ouahhabi