Aquella noche Anastasia atravesaba un momento de angustia, se despertó varias veces. Del zapatero extrajo una pistola que llevaba en algunas ocasiones y la puso debajo de la almohada. Al levantarse, lo primero que hizo fue encender la radio para oír las últimas noticias y pudo escuchar al locutor…
Del epílogo de la obra